Yachachijtaj kaytapis José María Arguedas
En homenaje a José María Arguedas
a 100 años de su natalicio
Por: Gloria Dávila Espinoza
José María, si despertaras hoy
escarbaríamos, recuerdos de antaño
herradura en caminos
pliegues en dolor hallando
trigales y campos fecundos
pletóricas de amor al Inti, que al crecer nos miren
y tomemos un mate de coca no penalizada
ari taitay kay niran.
José María , ya olvidaron su camino
no hay más shinti, ni ollucos en su mesa
y a escondidas se come
y para no morir de vergüenza
hoy se viste de mishti
Shumajtag gongaykan
¡Ay José María...!
al costado de una choza, ya no hay más llanquis
ni cashus chaquitacllas en arados,
hoy es azul color su campo extraviado
y mañanas se abrieron en vuelos de lagartos
sus noches encallaron en mezquinas manos
Imanir mana shamunga trotila?
No, no quepa la menos duda hermano José
que hasta los cielos han cambiado su azul color
y también el pan, hoy ha renunciado a mis fauces, y
hoy se viste de verde organza,
la justiciase tiñó de achiote y es que
para el indígena no hay más derecho
ciudadanos de segunda categoría... sayta nin say runa
las alforjas huyeron a orlarse de cobre y fantasía
y divisan sus pupilas a través de ichiqllas rendijas
y extendiendo su maki
que casi no alcanzan a dar
a la otra orilla
en donde cóndores no vuelan más
ni zorzales cantan,
ni kantutas florecen
escarban migajas;
ama yupaytaqunqui taita...!
Ay, pero si despertaras hoy
rellorarían a tus oídos los árboles de Rayán y Eucaliptos
esos que ya no saben de agua en sus puquiales
pues izando la artesa el trigo se esfumó la vida
y tras el llanto que anida en pies y gólgotas
el enorme fuego se ha consumido
en viejas turmanyas
sayta nicargatapis.
Ay, pero si volvieras pronto
de seguro corriera cada piedra a su camino
cada cactus a su fruto
cada canto a su zorzal
apenas por cantos y danzas de tijeras
en fiestas patronales en Lima
sabrías que es tu patria
porque los cóndores ya no son aves
el zorzal ya no canta en nidales
pues sus cantos quechuas se han batido a mil vientos
en rocas molidas por mil monstruos
y en botellas de Coca cola para el mishti
mi coca se ha perdido
no hay más sabor de tu muña en la mesa
ni rondanas cruzando ríos en pichos y penachos
y hoy somos ciudadanos de segunda categoría
envueltos en bolsas negras
cual tamales de maíz
para ser lanzados a los ríos
y no oigan ni el eco de sus voces pidiendo su tierra
te pregunto...
las flechas tienen balas hermano José?
Jajaila asinasiman...
Ay si despertaras
sabrías
que de nuestras endebles fuerzas se rieron
y culparon a pieles ocres de asesinos
nuestras tierras en tus selvas se llevaron
y nuestro orgullo es sombra de kachkas
no hay más paujiles ni loros machacos
ni yacumamas ni jergonas que zezeen
ni tigrillos ni moenas y el toé
ya no sueña más
mullacami trikraykamuy.
Ay si despertaras
revolarían zorzales por los aires
y en trillas de trigo y cebada
beberíamos el sudor de nuestro esfuerzo
hoy que es tu enero de fuego
voy llamando a tus ecos de jirkas
a ver si ellos que no creen en falsos ídolos
y no sepultan al sol de Pachacuti,
nos obliguen abrir los ojos de tucu
y aniden aún en tus andes y caminos
aquellos quienes se extraviaron en The New York Times
a la sombra de quien hurta la sal de tu pueblo
turmanyapis yurishga
Uno a uno
los penachos
picachos
y pedernales
elevaron su nombre
a tus recuerdos
y cuando Tata tiempo vuelva a casa
se encenderán todas las velas todas
de esperanzas y gritos
en el último recodo de tu pecho anclados
todavía más tu nombre silabeando
en multitud de pensamientos
crecerán cual hijos sabios en la rama de una higuera
retomando nimbos nidales que tu voz ha escrito a mis oídos
esa que erigiste Markaykiwan
Ah Tata Inti
ari taitay ari nikayashaj
Ay si volvieras
crecerían aún más mis manos al telar e hilado en tiempos
y ríos y quebradas serían pies de tu montaña
telares y ruecas de bayeta alistaran retumbando nuevas voces
incendiándose en parhuas y chirapas
orlándose en diamantes pedregales como el Inti en mis mañanas
y Mama pacha
y Tata tiempo dirán
kukakoyagpis kukyaytag
A morir sin ecos los dolores del indio huyeron
como partos de tierra hervida en su miasma
mas si tú volviendo entre el cóncavo destino
regando sueños de agua arribaras tras batallas
en todos los campos de tauri, habas y wachwas
warmapis kuyakonga
Ay si despertaras
emergiendo en tu amor como ríos profundos de la vida
cual cimiento de chozas de quincha y paja
anidáramos en tu cielo
Ay José por qué tuviste que elegir tu partida
dejándonos tu zorro de arriba y tu Zorrro de abajo
ay atoj niran
no sabes que ese zorro nos ha comido hasta el destino
por eso yo he bebido de todas tus sangres
y vistiendo un mismo ropaje hoy sé
qué falto de justicia
anido en el pan sin un abrigo
y en libertad que hoy es escasa
pues ella pervive en el limbo
y ostentan para el colmo de la calamidad
cánticos no somos de tí
y hasta la mazorca hoy huye tras su panca
de mis manos que del tiempo ha huido
Ay José María
Nogatapis gamtapis llapantapis nicarga kayta
Sabes había olvidado mi nombre
mis pies y sus caminos
mis sueños y destinos
pero si hoy despertaras para no dormir más un siglo
regueykushaj
Kukakojtapis
Jirkawan
yachachijtaj
Turmanyapis
Llapantapis.
Tikrakamona Intitag tata tiempo José María.
© Gloria Dávila Espinoza
Tingo María, 24 de enero 2011
