Prohibido llorar vientos hollín
A: Oskar, mi hermano
Me duele...
...el dolor,
¡Ay, cómo me duele...!
cantos testados
en réquiem,
epitafios
a memorias perdidas
a pieles impuestas al fogón;
escalinatas al viento hollín.
Me duele...
...el llanto
¡Ay, cómo me duele...!
son silbidos de cuervos al acecho,
pasos en zanjadas al abismo
en brazos de un ángel de la sombra.
Duele el dolor...
... ¡Ay, cómo me duele...!
son persecuciones
a mi andar
impuestos en guillotinas filosas,
anacoretas
e insinuantes...
gólgotas preñadas de espanto.
¡¡¡Dolor cómo me dueles...!!!
...Ay. Cómo duele,
no es más ésta mi piel
ni saliva mía,
son abanicos de piedades
sin mas
ni más...
mientras mis nervios
son trenes en marcha sin fin
anquilosados a su cáliz sin fe,
porque el pútrido pan
es olvido a mis fauces;
suspiro en tañido de campanas,
caminantes...
al compás sombras:
cenizas,
pardas,
ocres,
amorfas,
arrieros de mi suspiro
magma al carbón
hiel de su propia hiel.
(c) Gloria Dávila Espinoza

José Luís Samper Martínez dijo
... y por doler, me duele hasta el alma... Bello poema el suyo, Gloria.
27 Julio 2009 | 02:54 PM