Luis Gilberto Caraballo, poeta venezolano, invitado especial
Foto: Luis Gilberto Caraballo
La hora del té
Pasar por el cerrojo del tiempo
tomar al mundo que descubrimos
a los dieciséis.
Una mitad de los atardeceres
que aún indaga,
y camina nostálgica junto a nosotros.
© Luis Gilberto Caraballo
Si cantara como un pajarillo
Si tus ojos tuvieran oídos,
si reconocieran al sol
con la misma dulzura que un mi,
con la textura de un re.
Si vieran el alma de un si,
si contuvieran al amor entre un la.
Si remarán por el mar,
con solo ver
con solo estar en la noche oliendo la libertad.
atados en un fa al nacer.
Y cómo no dejaría entrar a la luna
por ese portal,
para que convenciera
al plexo
de desanudar su caudal.
Su diástole
su sístole, su diatriba de un amor.
De bogar en las alturas
de una cresta del pentagrama,
y volar como un pajarillo
de iluminadas
palabras, por los ojos del mirar.
Si contuviera un doremifa
si me dormitara en tu sueño.
Si anidará en la plaza
por donde camina
la fe, por donde se asiste a la esperanza
por donde nace el sol
por donde enlazamos
la voz.
Y cómo quisiera cantarle
con los ojos
a la noche
al sueño, al claroscuro
de un atardecer.
Al alba de un amanecer
al despertar de un grito por
la esperanza del hombre,
por el vivir
y soñar.
Y tocar tus manos con un la
con solo mirar,
y alzar nuestro cuerpo
en vuelo,
hasta silenciar
al miedo.
Y que muera el silencio,
el lamento
y que anide el desnudar
al sueño en libertad.
© Luis Gilberto Caraballo
Las horas de la tarde llevan mi nombre
Me parezco
a esa gaviota
que sobrevuela.
Me sumerjo
y me veo nadando
como el pez azul.
Miro al horizonte
y aquella ola tiene de mí,
lo que tengo de ella.
La noche se acerca
y no sé si parto
con esta
en un sueño,
ó si se pierde
en mi corazón.
Es de tarde,
y las horas
ya no pasan como antes.
Tienen memorias,
y van lentas.
Atenazadas
a cada instante.
Y por más,
que intento sacarlas,
alejándolas.
Llevan mi nombre
en sus venas,
y entonces,
no tendré más razón.
Sino esperar a que
se deshagan
con su luz.
© Luis Gilberto Caraballo
Luis Gilberto Caraballo (Caracas, 1962) es poeta y artista plástico, oficios que ha desempeñado en las últimas dos décadas. Su obra poética ha sido difundida en diversas publicaciones literarias y ha participado en numerosos encuentros internacionales de escritores. Su pintura ha sido exhibida en salones y reproducida en revistas.
Con cinco poemarios inéditos, su trabajo ha sido incluido en selecciones y antologías de poesía latinoamericana. Y le ha valido reconocimientos de relevancia, como el primer lugar obtenido en el Premio Internacional de Poesía, en Sao Paulo, 2004; así como el máximo galardón en el XXV Congreso Mundial de Poetas, en Los Ángeles, California, 2005, entre otros.
Ha publicado: Encuentro con el sur (2007), El árbol de las casas vacías (2008)y Los caminos del tiempo en proceso de edición (2009)
Es miembro del grupo Poetas del Mundo, de la Unión Hispanoamericana de Escritores y del Movimiento Internacional de Metapoesía. Este año atenderá invitaciones para participar en festivales de poesía y eventos que convocarán poetas de Suramérica y Europa.
