MARIA VILALTA, UNA GENIAL POETISA Y ESCRITORA ARGENTINA, INVITADA ESPECIAL EN ARTE FILOSOFIA Y LITERATURA COLIBRI, DE LA POETA RUNA SIMI GLORIA DAVILA

Por: Gloria Dávila
Conocí a la poetisa y escritora María Vilalta en Huari en el marco del II Festival Internacional "Huari Ventana Cultural del Ande, junto a otras connotadas personalidades a quienes les retribuyo mi más grande admiración.
Nuestras habitaciones estaban un tanto distantes sin embargo nuestras almas se unieron una mañana en que decidí entrevistarla y fue precisamente allí que palmé su gran espíritu; eso que muchos no conocemos. Compartimos palestra, recital, baile, almuerzo en el evento.
Su ponencia fue muy bien aspectada asi como su poesía que es apreciada.
Foto: Ime Biazoni, Maria Vilalta, Bella Clara, Gloria Davila y Favio Cevallos, arriba, Joan Viva, Pilar Barrón, Elena
Foto: Gloria Davila (Perú), Bella Clara (Colombia),
Maria Vilalta (Argentina
ESBOZO BIOGRAFICO
Nace en Santa Fe, Argentina.
Primer Premio Concurso Internacional de Poesía Acebal 2001.
Por su selección de jurado su poesia se incluyo en poetas iberoamericanos en St. Tomas Univ, Feredicton New Brunswick, Canadá en los años 1999, 2000 y 2001.
Primero Premio en Cuentro Concurso anual de Poesìa y cuento Macedonio, 1994.
Premio Platero 1995, otorgado por el Club del Libro en Español de la ONU, Suiza
Primero Premio en cuentros “E Muñón revista plagio, Bs As. 2000çPremio SYRIUS Mujer destacada 2002, por trayectoria en escritura.
Primer Premio Poesía Concurso Internacional The Cover Rincón 2004.
Premio en catergoría testimonio "Mi abuelo italiano", Australia 2004
Diploma de honor Concurso Internacional de Poesía Lincol Martí, Estados Unidos, 2006.
Ha sido invitada como ponente a distintos encuentros internacioneales en Perú, México, Costa Rica, Paraguay, Ecuador.
Es Presidenta, representante y asesora del Grupo ERSA, Escritores Regionales Santanderianos.
Foto: Pilar Barrón, Gloria Davila, Bella Clara y Maria Vilalta
Ella vive en San Lorenzo, Santa Fe, Argentina. Es Profesora en Ciencias Económicas y Diplomada en Gerenciamiento Empresarial, UCA Córdoba.
Ha recorrido un largo camino en la escritura, publicando nueve libros.
POEMAS DEL LIBRO "Esto del Amor"
PECES
Una hoja irrumpe
en el universo del estanque.
cae el verde fétido del agua.
Remolinean las minúsculas colas
agitadísima aletas.
Un gordo pez coral
navega con su fina línea negra
a cuestas.
Cada movimiento es una danza
de ondulantes armonías.
¿Desde dónde el pez arma
su camino de agua?
¿QUé formas enredan su cola
que abiertas se deslizan?
Una simple hoja interrumpe
sin sonido
en un contorno de sombras
la inmovilidad del estanque.
Entre redondos círculos
los pequeños habitantes
agitan el espacio del agua.
No queda nada
más que el agua fresca
El sonido infinito del agua.
NOCHE Y DIA
A veces sobre el borde la tarde
donde el tiempo parece consumirse
en una larga sombra,
en un errático silencio
el agotado corazón protesta.
Rechinan algunas bisagras
se oxidan fantásticas ideas
y en el límitek justo
del ruido de platos,
puertas cerrándose en doble vuelta,
la luna envalentándose en la noche
con el sonido interminable de los grillos
el agotado corazón despierta.
Como si el día le hubiera consumido
la sabia cún caliente.
Lentamente
en una sábana fagocitadas ternuras
de apretones huérfanos,
besos tiados en el aire, revueltos,
de ancianos carcomidos,
de niños de ojos y grandes manos flacas como viejos
el corazón late y hace músculo
casi es un trapo ajado que cuelga.
El abre la ventana.
la noche se estremece en estrellas,
entonces, ese trapo tiembla.
Y la noche dueña de las sombras
la luna y las pasiones
baja
en hondo surco de sueños
abrazando el corazón y sus latidos.
Noche y corazón navegan en los bordes
de la luna.
Dicen que eso hacen
para llenar de nuevos jugos
vagidos de luna,
las venas marchitas
“Esto del amor”, es un tema peligroso. Se corre un riesgo si de dice tratarlo y no importaría demasiado el género elegido. Pero si ese género es el de la poesía, el riesgo se multiplica.
La poesía amorosa ha nacido con lenguaje mismo. A veces pudiera llegar a pensarse que se ha agotado a lo largo de los siglos. Pero esto del amor, es inagotable: será nuevo en cada poeta que lo manifieste.
Sorprendente poemario amoroso, renovados de miradas y perspectivas, constructor de una nueva manera de expresar al sentimiento más viejo del mundo
Alma Maritano
La selva
Es alto. Indudablemente más alto que los de su especie. La especie hombre en condiciones de cazador. Sus ojos están atentos, busca en cada mesa, en la puerta que se abre. Aún en los resquicios irrespirables del humo y el perfume penetrante de las mujeres. Olfatea el aire, olfatea en las pieles transpiradas de la noche. Él sabe discriminar lo posible, la velocidad de la presa que ingenuamente repasa los labios con rouge. Pone sus trampas en dos o tres lugares. Un vaso de whisky apurado que golpea una espalda y se derrama malamente sobre la blusa de lycra, un cigarrillo que abre un agujero sobre una manga o un empujón, seguido de disculpá, no te vi, aunque merecería estar ciego para no verte. Sonríe travieso y burlón. Instala una corriente de confianza no más allá de las dos de la mañana. Demorará otras dos escasas en escamotear información, en llevarla dulcemente, a la presa, se entiende, tomada de la mano hacia la pista de baile.
Ella a esa altura verificará una cierta cojera en la pierna derecha. Un leve arrastrar del zapato que hábilmente él ocultó para no despertar sospechas, ni rechazo. Pero igual se dejará tomar de la cintura, apretará su cuerpo contra el torso del hombre. El cazador susurrará murmullos en la oreja, apretará sus labios en el cuello húmedo, la invitará a seguir más cómodos la conversación en otro sitio con menos ruidos, con menos gente. Ella totalmente librada de temor dirá que sí, que claro, ¿en qué auto vamos?, el tuyo, bien, aviso a mis amigas y salimos.
Sobre las siete, puntualmente, como sucede desde un año a esta parte, justo donde la cresta del mar sacude la escollera sur, un cuerpo de mujer magullado aparecerá asomando sus piernas. Largas piernas blancas. Jóvenes piernas abiertas. Destrozados la ropa y los labios. Él prefiere morderle los labios antes de matar a sus víctimas. Aún no se saben las razones, pero faltan pedazos de boca. Centímetros enteros de carne. El agua va y viene borrando los pasos desparejos, la cojera de pierna derecha. El cazador vuelve a la selva, para descansar bajo el primer árbol que encuentre.
© María Vilalta
"La selva" obtuvo la Segunda Mención
en el I Certamen Literario Revista Axolotl.
http://www.revistaaxolotl.com.ar/narr15-1.htm
contactos con la escritora:
vilalta@arnet.com.ar



María Vilalta dijo
Querida Glori, Perdón por no haber podido contactarte antes. Tu revista estuvo buenísima, con un nivel intelectual importante. Se nota la solvencia de tu escritura y el fuego interior que sostiene el trabajo. Estoy muy feliz en recordar esos días intensos y de gran amor que disfrutamos. Mujer, gracias por existir y por llevar adelante este himno liberador. Tu amiga argentina Nanci. Te mando mi nueva direccion de e-mail para que no perdamos el contacto y para que lo renueves en la revista. Un besooo
24 Enero 2008 | 09:20 PM