Ecos y espejos que hieren mi alma, de Gloria Davila
Vuelo entre
omegas y nirvanas vacías
silbando tu amor por mi herida aorta
al suspiro de tu adiós incurso
y es que fuiste el frío noviembre,
en cuanto mis hojas caían al viento
sonrío al sol para alegrar mis días
aunque tu aniquiles mi esencia.
Mis alas heridas
en vuelo raudo
caen a la mar sin mar
entonando un desierto candente
que de herrumbre lleno va a mi corazón
que a suplicas se convierte en el solsticio de tu pan de amor en migajas.
Tingo María, 17 de junio 2006
Gloria Dávila Espinoza
de: KAntos de Ishpingos (inédito)

locaporlaluna dijo
¿Cómo se silba por una herida? ¿en verso?
Así suena, a veces el dolor suena bellísimo como este poema
cariños
15 Agosto 2006 | 06:36 PM