VIVIENDO EN ZOZOBRA ENTRE EL BUS, por GLORIA DAVILA
Me hierve el alma
ver a tanto niño
viviendo
de bus en PUS,
tiritando sus alitas
de pajarillos
con frío,
cantando una canción
en la rama de la vida
al compás de piquitos
de plásticos y
hojalata,
cual caja sonora
intentando alegrar mi vida,
extendiendo sus manitas
a limosnas crueles
y acaso no un corazón
que se sume
a único vivir
que no es más
que un eterno sufrir.
No sé... no lo sé
te pregunto...
¿sientes tú
lo mismo que yo...?
creo ser cadaver hoy
y es que en estos
casi cincos dias,
senti toda
una eternidad
de paso entre Lima y la Molina
un mar de pieles sin alma,
no entiendo por qué,
y no lo entenderé jamás.
Soy humo entre el pedregal herido
y chamuscado,
mientras esa dama de compañía
zuzurra a tus oídos,
te quiero mucho y...
esas dulces palabras
son la leña
que sepulta mi alma,
de tener alas y no volar,
pies y al horizonte no explorar,
e iris abarrotados de injusticias
y calcinar aún más mi alma.
Soy piel de esos niños
herizando la última gota de lluvia
que en este invierno lo hace
aún más estéril
esa vida débil
que a penas gatea
y no es más que gotas en la mar
inexistente de ilusiones.
Quisiera no haber tenido
que nacer,
que vivir
pero es ya tarde
muy tarde a decidir
para mi y para ti,
y ahora
sin sentir
que el mundo rueda
sin ruedas vamos en busca
de ser sol para todos.
Mi eco al ósculo traicionero
llega a dar
el arpón a última miel
de encantos
hoy ya podridos
Noooooooooooooooo.
No soporto
ver a niños y jóvenes,
hombres y mujeres
perderse en el laberinto de tu alcoba
que sólo da calor
a mishti runas
entre plumas y espejuelos
plumas y lentejuelas
que son erizos de la mar
que no es más mar
sino desierto ruin.
Lima, 4 de agosto de 2006

fernando asenjo dijo
tu poema es muy sublime .
defiende los derechos e injusticias sobre los niños abandonados te quiero mucho un beso gloria
5 Agosto 2006 | 08:43 PM